Inter Miami derrotó a Nashville 4×0 en el tercer juego de la serie y avanzó a la semifinal de la conferencia este de la MLS CUP. Cincinnati será su próximo rival.
Nashville encontró en Miami un escenario complicado, primero desde lo climático y luego desde la asfixia producida por la presión alta y sostenida de los dirigidos por Javier Mascherano. El conjunto rosa mantuvo un bloque compacto el tiempo suficiente para cortar los circuitos de Nashville, encabezados por Hany Mukhtar, además, obligando al error cada vez que decidieron iniciar el juego desde el fondo. Esa presión dio su primer fruto tras un saque de banda en el que Fray aprieta y obligó al error, la pelota alcanzó a pegar en Allende, Messi acepta el desvío y avanza acumulando adversarios hasta soltar el remate cruzado entre las piernas de Zimmerman, al palo más lejano de Joe Willis. Minuto 10: el diez abrió la cuenta, 1×0.
La presión en bloque se mantuvo al punto de condicionar a los volantes rivales a jugar de frente a su propio arco cada vez que los buscaban para generar un avance. La consecuencia lógica fue el volumen de ataque de Inter Miami que generó un par de infracciones, un lanzamiento de Messi que contuvo Willis, y otra, al minuto 32, un laboratorio en el que Messi toca a Baltazar y este casi la cuelga en el ángulo superior de la mano izquierda del arquero de Nashville. Corría el minuto 39 cuando Jordi, advierte el pique de Silvetti, lo asiste con precisión, el juvenil gana la posición a Zimmerman, de mal partido, controla, levanta la cabeza y, con el desparpajo de un veterano, toca con el borde externo hacia Messi quien anota sin objeción. 2×0 más que justo por la propuesta del local.
El arranque de la etapa complementaria tuvo la reacción lógica de Nashville, pero sin la precisión y el carácter necesario para llegar al gol. Inter retrocedió un poco, cedió terreno para aprovechar los metros de adelantamiento del conjunto visitante. Sí, hubo un poco más de posesión por parte del coyote, pero Inter ya había tomado el partido por el cuello. Hasta que al minuto 73, un cambio de frente de Rodrigo De Paul es controlado por Jordi Alba dentro un del área, asocio con Messi, y el español, conocedor de los secretos de las resoluciones en la última línea, recibe el toque del 10, y acto seguido, pone su marca registrada en el pase a Allende que llega desde atrás para definir. Al minuto 75 un nuevo contraataque de Inter, con Nashville mal posicionado, Messi recibe, se perfila y ve el arranque de Allende, filtra con pierna derecha y Tadeo aplica una vaselina XL, más alta que el arco, pero que descendió en el momento justo para decretar el cuarto gol de la noche.
Noche fantástica, con Jordi Alba como figura excluyente en sus últimos días de fútbol, con una exhibición que ayuda a disipar las dudas que dejó el segundo juego. Inter avanza dejando muy buenas sensaciones, no obstante, la irregularidad está al acecho, muy cerca del botón de autodestrucción que, en ocasiones, presiona el equipo de Miami.

